Ir al contenido principal

𝗔𝗟𝗘𝗥𝗧𝗔 𝗦𝗔𝗟𝗨𝗗 𝗖𝗢𝗔𝗛𝗨𝗜𝗟𝗔 𝗦𝗢𝗕𝗥𝗘 𝗚𝗢𝗟𝗣𝗘𝗦 𝗗𝗘 𝗖𝗔𝗟𝗢𝗥 𝗣𝗢𝗥 𝗔𝗟𝗧𝗔𝗦 𝗧𝗘𝗠𝗣𝗘𝗥𝗔𝗧𝗨𝗥𝗔𝗦




 El Gobierno del Estado, a través de su Secretaría de Salud, exhortó a la población a seguir una serie de recomendaciones para evitar golpes de calor y demás afecciones físicas durante las celebraciones propias del período vacacional de Semana Santa. 

Durante la temporada existe un aumento de las actividades recreativas al aire libre, y como consecuencia a la exposición excesiva al calor ambiental aumentan los casos de deshidratación y se corre el riesgo de sufrir lesiones térmicas asociadas al ejercicio y calambres.
 
Es así como ocurren los golpes de calor, los cuales son muy comunes a partir del mes de abril y durante todo el periodo de verano, puesto que se produce cuando la temperatura corporal se eleva por encima de 39.4 grados Centígrados, ya sea por efecto de la condición ambiental o por actividad física vigorosa, en la que el organismo es incapaz de regular su temperatura. 
 
Para prevenirlo, la Secretaría de Salud recomienda permanecer en lugares frescos, que estén a la sombra y ventilados; utilizar gorra o sombrero, lentes de sol, sombrilla y protector solar; lavar las manos frecuentemente con agua y jabón antes de comer, servir y preparar alimentos, y después de ir al baño. 
 
También se recomienda evitar el consumo de alimentos en la calle.
Beber agua purificada o sueros también es importante para mantener el cuerpo hidratado; evitar la exposición al sol por períodos prolongados, específicamente entre las 11:00 y las 15:00 horas, rango en el que la temperatura alcanza sus niveles más altos; utilizar ropa ligera y de colores claros.
 
Asimismo, se recuerda a la población que las niñas y niños menores de seis años, adultos mayores de 65 años, personas con sobrepeso o con problemas en las glándulas sudoríparas y enfermas del corazón, forman parte de los grupos vulnerables a sufrir dicho fenómeno golpe de calor.
 
Los síntomas del golpe de calor son: Mareo, sudoración excesiva al principio y ausente después; enrojecimiento y sequedad de la piel; fiebre con temperatura desde 39 a 41 grados Centígrados; aceleración del ritmo cardíaco con latido del corazón débil, dolor de cabeza y ataques con convulsiones.
 
En caso de presentar esta sintomatología, es importante llevar a la persona a la sombra o a un ambiente cerrado, quitarle el exceso de ropa, enfriarla con cualquier medio disponible, ya sea colocándola en una bañera con agua fría o en una ducha fresca.
 
De ser necesario, rociarla con una manguera de jardín, pasarle una esponja con agua fresca, abanicarla mientras se le rocía con agua fresca, o colocarle compresas de hielo o toallas húmedas y frías sobre la cabeza, el cuello, las axilas y la ingle.