La diputada mencionó que, durante las visitas a su Distrito, adultos mayores han externado la dificultad que enfrentan al acudir a los bancos, debido a que los sistemas biométricos, principalmente los lectores de huellas digitales, en numerosas ocasiones no logran reconocerlos. Esta situación les impide realizar trámites como el cobro de su pensión, de programas sociales o la disposición de sus propios ahorros.
El acceso a los servicios bancarios es un derecho fundamental y un componente esencial de la autonomía de las personas adultas mayores, quienes, después de toda una vida de trabajo y esfuerzo, merecen poder disponer de sus recursos de manera ágil, segura y digna. Cuando los mecanismos de identificación fallan, no solo se genera molestia y retraso, sino que se pone en riesgo la seguridad de sus finanzas y se les priva de un acceso efectivo a los servicios financieros.
El Gobierno del Estado de Coahuila ha implementado diversas políticas y programas de atención a la población adulta mayor. No obstante, para que estos esfuerzos se complementen y tengan un verdadero impacto, es indispensable que las instituciones bancarias, en el marco de la regulación federal vigente, refuercen sus esquemas de accesibilidad, asegurando que los adultos mayores puedan realizar sus operaciones sin contratiempos.
En este sentido, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, el Banco de México y la CONDUSEF, en el ámbito de sus atribuciones, pueden diseñar e implementar lineamientos, protocolos y medidas que permitan ofrecer alternativas de identificación confiables, accesibles y adaptadas a las necesidades de este sector de la población.
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