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A nombre del Grupo Parlamentario del PRI, la diputada Roc铆o Rebollo Mendoza present贸 la iniciativa para incorporar el reconocimiento de la violencia relacional ejercida entre mujeres y as铆 ampliar la protecci贸n hacia este sector de la sociedad, y fortalecer una visi贸n integral para erradicar todo tipo de agresiones.
“El origen de la violencia no tiene g茅nero y reducirlo a uno solo limita su comprensi贸n. Legislar en esta materia no implica desvirtuar la lucha hist贸rica contra la violencia estructural, sino fortalecerla”, expres贸 al realizar la ampliaci贸n de motivos de la Ley de las Mujeres para una Vida sin Violencia del Estado.
Explic贸 que la violencia contra las mujeres ha sido abordada tradicionalmente desde una perspectiva que visibiliza, con justa raz贸n, las agresiones derivadas de estructuras hist贸ricas de desigualdad; sin embargo, se帽al贸 que existe otra dimensi贸n igualmente relevante que suele ser menos mencionada, la violencia que se ejerce entre mujeres en el 谩mbito social, emocional y comunitario.
En este sentido, detall贸 que la violencia relacional se manifiesta mediante conductas que buscan da帽ar los v铆nculos sociales, la reputaci贸n o la integraci贸n de una mujer en un grupo, a trav茅s de acciones como la exclusi贸n, la difusi贸n de rumores, la descalificaci贸n, la manipulaci贸n de relaciones o el aislamiento social.
Por ello, explic贸 que la iniciativa busca ampliar los marcos normativos y de pol铆ticas p煤blicas para fomentar entornos basados en el respeto, la empat铆a y la colaboraci贸n, impulsando acciones de prevenci贸n, sensibilizaci贸n y atenci贸n que permitan erradicar estas conductas desde edades tempranas y en distintos 谩mbitos sociales, fortaleciendo as铆 espacios m谩s sanos y seguros para todas las mujeres.
Indic贸 que, aunque este tipo de violencia no siempre se expresa de forma f铆sica, sus efectos pueden ser profundamente da帽inos, pues afecta la autoestima, la salud mental y el desarrollo integral de quien la padece, generando consecuencias emocionales y psicol贸gicas que en muchos casos pasan desapercibidas.
La diputada se帽al贸 que estas conductas suelen presentarse en contextos donde persisten estereotipos de g茅nero, din谩micas de competencia desleal o entornos sociales que fomentan la rivalidad, en lugar de la solidaridad y la colaboraci贸n entre mujeres.
En ese sentido, consider贸 necesario reconocer que la erradicaci贸n de la violencia de g茅nero no solo implica atender las agresiones estructurales, sino tambi茅n aquellas pr谩cticas cotidianas, sutiles pero persistentes, que contribuyen a perpetuar ambientes hostiles y normalizados dentro de distintos espacios sociales.
